Mampato y Ogú, Máximo Chambónez, Nick Obre, Alaraco… Cuántos personajes, cuántas historias. No las habré leído todas, pero que Los Otros me lleven si no estuve cerca. Incontables fueron las tardes que pasé en casa de mis abuelos devorando esas revistas cuando era niño, leyendo y releyendo cada aventura hasta que me las supiera de memoria. Con Mampato y Ogú fue que viajé a la prehistoria de los Gola Golas y Munga Mungas… con ellos visité el Chile de la reconquista y conocí a Manuel Rodríguez… ahí estuvimos navegando contra la tormenta en las galeras vikingas del valiente Olaf y Leif Erikson… cuánta paciencia tuvimos que reunir para aguantar las travesuras del pesado de Bromisnar en Bagdad… y claro, cómo olvidar a la maravillosa Rena y al genial Xsé, los mejores amigos del futuro que un niño podría soñar.
Gracias por todas las memorias, maestro. Si hoy amo el cómic, es en no menor medida gracias al genio y encanto de tu maravilloso trabajo. Adiós y buen viaje, don Themo.
Themo Lobos, 1928 - 2012